LUIS BELLO
POLÍTICA Nº 10, Abril-Mayo 1994
Por José Esteban
Con éste, iniciamos una serie de
artículos sobre personalidades relevantes de Izquieda Republicana.
Es Luis Bello un personaje entrañable en la historia de nuestro partido.
En la República Argentina existe, en la ciudad de Rosario, una importantísima
institución cultural denominada "Ateneo Luis Bello"
Nacido
el mismo año que Baroja, a Luis Bello (Alba de Tormes. 1872) se le
ha encasillado como un miembro menor de la llamada generación del
98. Sin embargo, su actividad literaria y periodística coexistió
con la de los integrantes de la llamada generación del 14
(Ortega; Azaña, Ciges Aparicio...etc.).
Pero tanto
en un caso como en otro. Luis Bello, hoy olvidado, fue uno de los periodistas
más populares que ha dado España.
Abogado en
el despacho del conocido político Canalejas, inició su verdadera
vocación, la periodística, en el "El Heraldo de Madrid",
redactando los extractos de las sesiones del Congreso. Pasó después
a "El Imparcial" e ingresó más tarde en la redacción
de "España", terminando esta su primera etapa en el mundo
de la prensa con la fundación de "La Crítica", marchó
a París como corresponsal y fue durante su estancia en la capital
francesa donde escribió su primer libro, "El tributo a París".
De regreso
a Madrid, vuelve a colaborar en "El Imparcial", dirigiendo sus
famosos "Lunes", escribe para "El Mundo" y "El
Radical" y funda la revista "Europa". Dirigió después
"El Liberal de Bilbao", pasando finalmente a las filas de "El
Sol", donde realizó su gran obra. Obra que le valió la
admiración de España entera: su campaña en pro de la
escuela nacional.
Durante algunos
años, solo o acompañado de algunos amigos. Luis Bello visitó
las escuelas de casi toda España: conversó con maestros. alumnos,
autoridades y hombres de pueblo, y sus artículos, resultado de estas
visitas, despertaron la admiración y el interés de las gentes.
Artículos que constituyeron durante muchos meses la nota más
interesante, más viva. más esperanzadora de la vida nacional.
El Magisterio español tuvo en él uno de sus más ilustres
defensores. Los niños españoles pueden asimismo. considerarlo
como el primero de sus protectores.
El 23 de marzo
de 1928, cuando las visitas a las escuelas habían aparecido recogidas
en tres tomos. Luis Aranquistain publicaba en las páginas de "El
Sol" un gran artículo pidiendo un homenaje nacional para Luis
Bello, Al poco tiempo toda la nación se sumaba. Con pequeñas
aportaciones se reunieron más de 100.000 pesetas. El objetivo era
comprar una casa para el ilustre escritor. España entera lo convirtió
pronto en realidad.
Acostumbrados
a la mediocridad admirativa de estos días, no podemos comprender
lo que fueron aquellas explosiones de auténtica popularidad, Fue
un movimiento de admiración a una obra de carácter nacional
al que se sumó toda la "España liberal" y "Viva".
Finalizaron
los días de la dictadura del general Primo de Rivera y España
estallaba en ansias de renovación de los auténticos valores
nacionales. Luis Bello, desde las páginas de aquel inolvidable diario,
se convirtió en adalid e intérprete de las ansias nacionales.
Sus crónicas de aquellos meses constituyen una antología esencial
de lo que debe ser el verdadero trabajo periodístico,
Al proclamarse
la segunda República. Luis Bello fue elegido diputado para las Cortes
Constituyentes, formando parte de la comisión que redactó
el texto constitucional. Presidio también la Comisión del
Estatuto para Cataluña.
Durante el
bienio izquierdista dirigió el diario republicano "Luz"
y siguió colaborando en "El Sol". Después de la
revolución de octubre de 1934. Fue encarcelado, junto a Azaña.
en Barcelona. Una vez liberado. fundó el semanario"Política"
convertido más adelante en diario.
La muerte le
sobrevino en Madrid, tras una corta enfermedad, siendo diputado a Cortes
por Lérida. Era el 6 de noviembre de 1935.
Como escritor
deja obras tan relevantes como la citada "El tributo a París",
"Ensayos e imaginaciones sobre Madrid", "Una mina en la Puerta
del Sol" y la novela "El corazón de Jesús".
Además, miles de artículos y, sobre todo, su monumental obra
"Viaje por las escuelas de España", recopilación
de sus artículos en el "El Sol" y que fue prologada por
Azorín con el título de "Un misionero".
Los cuatro
volúmenes de que consta "El Viaje por las escuelas de España",
comprenden escuelas de comarcas de la sierra de Madrid, Toledo, Asturias,
Soria, Extremadura, Andalucía y una excursión breve en tierras
de Portugal. Las crónicas referentes a Galicia fueron recogidas en
1973, y quedan por recopilar en volúmenes las dedicadas a Cataluña
y Andorra.
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Política,
miércoles 6 de noviembre de 1935
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Inspirado en
los libros de viajes del siglo XVIII (Villanueva y Pons, en busca de noticias
literarias y artísticas), "Viaje por las Escuelas de España"
es una estremecedora llamada a la conciencia nacional; un deseo de poner
en marcha las fuentes de nuestra prosperidad interior.
Tal y como escribió Azorín: "un periodista ha logrado
el milagro de que España piense en sí misma, de que los españoles
se preocupen más de lo transcendental, de lo más sagrado:
del porvenir de las inteligencias infantiles. La patria son los niños.
y Luis Bello ha hecho más por la patria, está haciendo más
por España que quienes pronuncian en un Parlamento centenares y centenares
de discursos". Era en el tomo III, dedicado a las escuelas extremeñas.
Como su amigo
Valle-Inclán, como Machado, como Cernuda y más recientemente
Bergamín. Luis Bello murió pobre, y siguiendo el destino de
tantos escritores españoles. su nombre ha caído en el más
injusto de los olvidos.
En vida se
le comparó a Don Quijote, y muy pocos escritores que hayan gastado
sus mejores energías en la hoja diaria gozaron de tanta popularidad
y adhesión, "¡Triste sino el de una España que
ha podido y puede olvidar tantas cosas!"