| |
:
Convocatoria: MADRID.
Sábado
28 de Noviembre. Acto
público: "Refundando
la izquierda". Lugar:
Auditorio Marcelino Camacho - C/Lope de Vega, 40 - MADRID.
A las 12:00 horas.

LLAMAMIENTO
DE IU PARA LA REFUNDACIÓN DE LA IZQUIERDA [ver
aquí]
[arriba]

:
Convocatoria: MANIFESTACIÓN:
POR LA RETIRADA LAS TROPAS ESPAÑOLAS DE AFGANISTÁN.
¡NO A LA GUERRA! ¡OTAN
NO!
Sábado 28 de noviembre. Madrid.
Recorrido:
Atocha - Sol. A las 18:00 horas.
Convoca: Plataforma contra la guerra de Afganistán.
MANIFIESTO
[ver aquí]

[arriba]

:
Convocatoria: ALBACETE. Del
5 al 27 de Noviembre. Exposición
itinerante "Manuel Azaña y la Segunda República".
La
Asociación Manuel Azaña de León, Izquierda
Republicana y el Ayuntamiento de Albacete organizan la exposición
itinerante “Manuel
Azaña y la Segunda República”,
en un intento por recuperar la memoria histórica de
nuestro pasado reciente. En el Museo Municipal.
Pl. del Altozano. Albacete.
Inauguración:
5 de Noviembre, a las 20:00 horas. Con
la asistencia de autoridades provinciales y locales.
FOLLETO
explicativo,
en PDF, aquí.
[arriba]

:
Convocatoria: PUENTE GENIL(Córdoba).
Del 11 al 30 de Noviembre. Exposición
itinerante "Manuel Azaña y la Segunda República".
La
Asociación Manuel Azaña de León, Izquierda
Republicana y el Ayuntamiento de Puente Genil organizan la
exposición itinerante “Manuel
Azaña y la Segunda República”,
en un intento por recuperar la memoria histórica de
nuestro pasado reciente. En el Centro Cultural.
C/ Cruz del Estudiante, 37. Puente Genil.
Inauguración:
11 de Noviembre, a las 20:00 horas. Con
la asistencia de autoridades provinciales y locales.
FOLLETO
explicativo,
en PDF, aquí.
[arriba]

:
Convocatoria: FERROL (Coruña).
Del 20 de Octubre al 6 de Noviembre.
Exposición itinerante "Manuel
Azaña y la Segunda República".
La
Asociación Manuel Azaña de León, Izquierda
Republicana y el Ayuntamiento de Ferrol organizan la exposición
itinerante “Manuel
Azaña y la Segunda República”,
en un intento por recuperar la memoria histórica de
nuestro pasado reciente. En el Centro Cultural Carvalho
Calero. Pl. del Inferniño, s/n. Ferrol.
Inauguración:
20 de Octubre, a las 20:00 horas. Con
la asistencia del Alcalde de Ferrol y la Concejala de Cultura.
FOLLETO
explicativo,
en PDF, aquí.
[arriba]

LLAMAMIENTO DE IU PARA LA REFUNDACIÓN
DE LA IZQUIERDA
La Izquierda ha sido una esperanza
para millones de personas durante décadas. Fue una
garantía, y lo sigue siendo, de que otro mundo es posible.
Pero la Izquierda viene sufriendo una prolongada erosión
que no sólo se refleja en su retroceso electoral. La
ciudadanía no participa en las decisiones importantes
y el tejido asociativo es cada vez más débil.
Los errores políticos han sido numerosos y no queremos
ignorarlos. Pero el neoliberalismo no sólo ha creado
una enorme precariedad laboral y destrucción ambiental,
no sólo ha alargado el tiempo de trabajo a costa del
tiempo reservado a todo lo demás. Además, ha
mantenido la división sexual del trabajo obligando
a las mujeres a sobrevivir a base de jornadas dobles y triples.
Además, ha segmentado a la inmensa mayoría de
la ciudadanía, y muy especialmente a las trabajadoras
y los trabajadores, fomentado la competencia entre nosotros
y nosotras, atomizándonos, transmitiéndonos
la sensación, de que somos los únicos y las
únicas responsables de los males que aquejan al mundo.
De que no hay alternativa al actual orden de cosas.
Pero el neoliberalismo ha entrado
en crisis. No ha muerto y hay intentos serios de recomponerlo.
Pero sus recetas económicas, su influencia ideológica
y su modelo de civilización están a la defensiva.
Esto abre nuevas oportunidades para aquellas y aquellos que
creemos en una convivencia más justa y solidaria, en
un modelo económico acorde con las necesidades de las
personas y del medio ambiente, en la posibilidad y en la necesidad
de una sociedad distinta. En algunos países esta situación
está produciendo convergencias esperanzadoras entre
todas las familias y sensibilidades de la Izquierda, en América
Latina está abriendo un nuevo ciclo histórico.
Son procesos complejos en los
que se tienen que abordar los desencuentros del pasado, los
enfrentamientos entre el reformismo y el anticapitalismo más
explícito, entre la cultura de la intervención
directa y las formas más institucionales de participación
política. Pero son procesos que despiertan esperanzas
de un mundo mejor entre sectores amplios de la población.
Ha llegado la hora de poner en
marcha este proceso en nuestro país. A pesar de la
fragmentación de la Izquierda, del desencanto y de
la desmovilización social, el potencial democrático
de nuestra sociedad sigue siendo enorme. Debajo de la cáscara
institucional y de la cultura política oficial, de
la corrupción y la manipulación informativa,
existen amplios espacios en los que la solidaridad, los valores
de justicia social, de igualdad de género, de honestidad
y transparencia siguen siendo innegociables. Muchas personas
que pueblan estos espacios realmente creen que es necesario
construir un orden social y económico más justo,
una civilización más pacífica y cooperativa
en el planeta, un sistema de trabajo que dignifique a las
personas y no que las destruya. Creen que el colapso ambiental
se tiene que abordar de una forma distinta a la que dictan
las leyes del interés y de la rentabilidad privadas,
que es posible construir una sociedad más igualitaria
entre hombres y mujeres. En ellos y en ellas late la convicción
de que es necesario crear una sociedad distinta a la capitalista.
El momento es propicio para dar
un paso así. El modelo económico y productivo
español inaugurado hace varias décadas ha tocado
fondo. El paro va a aumentar por tercera vez hasta rozar el
20% de la población activa a pesar de las sucesivas
reformas laborales. Es un modelo productivo incompatible con
los objetivos que se ha marcado la humanidad para afrontar
el cambio climático, con cualquier forma avanzada de
justicia social, con la dignificación del trabajo y
la eliminación de la dominación del hombre sobre
la mujer. Su cultura política, fuertemente bipartidista,
alimenta la corrupción y el cohecho. Su modelo económico,
basado en la renta financiera e inmobiliaria, nutre el poder
de la banca frente al resto de la sociedad, fomenta la cultura
del dinero fácil frente al trabajo productivo, la especulación
frente al esfuerzo reconocido.
Nos corresponde iniciar un proceso
amplio y capilar que permita darle a este deseo y a esta necesidad
de cambio una expresión política, cultural y
organizativa. Los y las firmantes de este Llamamiento nos
comprometemos a trabajar para que todas las personas, organizaciones
y grupos activos que nos reclamamos de la Izquierda empecemos
a converger en un espacio común de deliberación
y aprendizaje colectivo. Nos comprometemos a reunirnos a nivel
de barrio, de centro de trabajo, de ciudad, de comarca y mancomunidad,
de comunidad autónoma, nacionalidad histórica
y también a nivel de todo el Estado. Nos comprometemos
a formar foros y mesas territoriales, foros temáticos
y sectoriales para la refundación de la Izquierda,
espacios en los que pretendemos ponernos de acuerdo sobre
cómo abordar los grandes y los pequeños problemas
que nos afectan, para intentar solucionarlos e ir definiendo
un nuevo proyecto político de tipo federal, republicano,
feminista y socialista. Estos espacios tienen que ser plurales,
pero tienen que comprometerse con un proyecto solidario en
todo el Estado, ser algo más que la suma de organizaciones,
de núcleos e iniciativas ya existentes. Tienen que
aunar y aprovechar los esfuerzos del pasado, pero también
tienen que fomentar las iniciativas innovadoras.
Nuestro objetivo es crear espacios
de participación ciudadana dentro y fuera del trabajo,
núcleos de poder organizado para que las personas puedan
trasladar directamente sus necesidades a las instituciones,
a los medios de comunicación, a los centros del poder
político local, autonómico y estatal. Nuestro
objetivo es mostrarle a toda la sociedad que es posible y
que es más efectivo abordar los problemas de forma
cooperativa, que no es necesario hacerlo compitiendo y atomizándonos.
Nuestro objetivo es que la ciudadanía le arranque espacios
a los intereses corruptos y endogámicos, a la lógica
insaciable del capital, a los intereses de las empresas multinacionales.
Nuestro objetivo es superar las distintas jerarquías
que aquejan hoy a la sociedad, incluidas las jerarquías
de género sobre las que se sustenta todo tipo de violencia
contra las mujeres.
Nos proponemos hacerlo utilizando
medios democráticos, denunciando y elaborando soluciones
alternativas, creando una nueva cultura republicana en la
que lo de todos y lo de todas esté por encima de los
intereses excluyentes. Queremos que la ciudadanía participe
activamente en este proceso abriendo la perspectiva de una
sociedad distinta, más justa y sostenible para nosotras
y nosotros así como también para nuestros hijos
e hijas, una sociedad en la que realmente se cumplan y hagan
cumplir los derechos humanos, incluidos los derechos sociales,
para todas y todos los habitantes del planeta. Nuestro objetivo,
en definitiva, es que nuestra generación vaya construyendo
una sociedad mucho más justa, solidaria y sostenible,
una sociedad socialista para el siglo XXI
Las
adhesiones pueden enviarse a:
refundandolaizquierda@gmail.com
y
refundacion.social@izquierda-unida.es
[arriba]

MANIFIESTO.
AYER IRAQ, HOY AFGANISTÁN: ¡FUERA LAS
TROPAS DE OCUPACIÓN!
A estas alturas de la historia
ninguna persona medianamente informada duda ya de que la llamada
‘Guerra de Afganistán’ es un episodio más
de la ya larga batalla que libran los países occidentales
—con EE.UU. a la cabeza— por dominar el Oriente
Medio, tanto en términos geopolíticos como a
causa de sus recursos naturales, especialmente los energéticos.
En esa macro-operación diseñada por las multinacionales
norteamericanas y ejecutada por los gobiernos de Estados Unidos
a su servicio, se enmarca tanto el conflicto de Afganistán
como las dos invasiones de Iraq de 1991 y 2003, además
de servir de telón de fondo para entender las tensiones
forzadas con Irán o la interminable agresión
israelí sobre el pueblo palestino. La carrera por la
hegemonía estratégica y el control de los recursos
(gas y petróleo, principalmente), en Oriente Próximo
y Medio convierten todas estas batallas en episodios de una
larga guerra de corte netamente imperialista en la que participan
los gobiernos europeos, sumisos y cómplices de la estrategia
imperial norteamericana. Colonialismo y poder político
unidos, dos de los ingredientes del imperialismo tradicional.
Justificar estas ocupaciones militares como lucha contra el
terrorismo (como si los pueblos en su totalidad fueran terroristas),
misiones de paz, operaciones de reconstrucción, implantación
de la democracia… etc., son eufemismos propagandísticos
que a casi nadie convencen.
La mayoría de la opinión pública en el
Estado español sigue oponiéndose a la actual
presencia militar española en Afganistán. Sólo
el 3% de la población (y sólo el 1% de las mujeres)
apoya la política del gobierno para enviar más
tropas. Un 41% defiende la retirada (subiendo a un 47% entre
las mujeres), y otro 19% favorece una reducción del
contingente, según el Barómetro del Real Instituto
Elcano.
A nivel internacional, crecen a diario las reacciones contra
la participación en esa ocupación militar: en
Italia, cada vez que muere un soldado; en el Reino Unido,
con manifestaciones masivas; en Estados Unidos, el mismísimo
presidente Obama ya no se atreve a enviar los 40.000 soldados
más que le reclama el mando de la OTAN por las resistencias
populares internas que le hacen perder popularidad a gran
escala.
Como siempre, la ocupación sólo está
teniendo un resultado claro: muerte y más muerte, tanto
entre la población afgana como entre las tropas ocupantes.
Ni el país se está reconstruyendo ni las condiciones
de vida mejoran. La presencia de las tropas imperialistas
en Afganistán sólo supone terror en la vida
cotidiana, registro de casas, detenciones arbitrarias y, sobre
todo, bombardeos de civiles.
La situación de las mujeres bajo el régimen
talibán —que tanto escandalizó al mundo—apenas
ha variado. Un 60% de las mujeres todavía son obligadas
a casarse siendo niñas, a edades tan tempranas como
los seis o los nueve años. Casi el último acto
del gobierno de Karzai antes de las elecciones fue aprobar
una ley que autoriza a los maridos chiítas a privar
de alimentación a sus mujeres si no los satisfacen
sexualmente al menos una vez cada cuatro días. Lo que
refleja que la administración actual de Afganistán
no depende de la propia población, sino de las fuerzas
de ocupación y de los sectores ultraconservadores que
las apoyan, por un precio.
No se ha llevado la democracia a Afganistán. La administración
actual de Karzai está acusada de corrupción
e incompetencia incluso por las autoridades estadounidenses
que la instalaron. Esto no debe sorprendernos si recordamos
que Hamid Karzai fue un ejecutivo de una empresa petrolera
americana (Unlocal), y que su gobierno incluye señores
de la guerra y narcotraficantes. Las últimas elecciones
no han mejorado la situación; han sido tan claramente
fraudulentas que el gobierno afgano se planteó volver
a convocarlas. Una democracia de verdad no se puede construir
bajo la ocupación militar.
La debilidad e ineficacia de la administración afgana
y los abusos de la ocupación han permitido que los
talibanes se recuperen del desprestigio que sufrieron en 2001.
De hecho, la resistencia ante las tropas invasoras no está
formada sólo por los talibanes, sino por buena parte
del campesinado que ha perdido familiares bajo las bombas
de la OTAN, o ha visto sus campos arrasados en la “guerra
contra la droga”. No olvidemos que con la ocupación
el opio ha vuelto a ser el principal negocio del país.
La participación en la ocupación de muchos países
europeos, bajo mandato de la OTAN, no mejora la situación
en absoluto. Este fracaso militar está sirviendo para
poner en cuestión, una vez más, la utilidad
y eficacia de una Alianza militar para el intervencionismo
y las ‘guerras preventivas’ que ha entrado en
crisis precisamente a causa de las resistencias populares
que provoca en todo el planeta. Los gobiernos europeos tienen
ante sí el reto de desmarcarse de esta estrategia imperialista
retirando sus contingentes.
En el caso español, la ocupación de Afganistán
exige que el Gobierno: a) reconozca la participación
española en una guerra tan real e injustificable como
injusta; b) abandone la falsa retórica de las “misiones
de paz” o de “reconstrucción de un país”;
c) renuncie a la tentación de ser otro alevín
del imperialismo norteamericano, desmontando las bases militares
españolas en Afganistán y en Asia Central (Manás
en Tayikistán o los actuales intentos en Kirguistán);
d) acepte que la intervención en Afganistán
no es esencialmente diferente de la participación en
Iraq, de donde el actual gobierno retiró las tropas;
e) promueva un plan de reconstrucción de Afganistán,
sobre la base del reconocimiento de la soberanía afgana.
Hoy, cuando la población trabajadora sufre los peores
efectos de la crisis—cuando más de un millón
de familias sin trabajo han perdido toda protección
social—, dedicar 51 millones de euros diarios a gastos
militares es simplemente una inmoralidad que no podemos soportar.
La situación actual exige reorientar las prioridades
del Gasto Público y dedicar los gastos militares a
gastos sociales.
Por todo ello, el movimiento anti-guerra del Estado español
convoca a la población a movilizarse—igual que
lo hizo en 2003—ahora contra la guerra en Afganistán,
y a participar en las protestas que se organizan el sábado
28 de noviembre en todo el Estado y, concretamente, acudir
a la manifestación en Madrid que partirá a las
18:00 horas desde la Glorieta de Atocha hasta la Puerta del
Sol.
Plataforma contra la Guerra de Afganistán •
Madrid
• Asamblea Contra la Globalización Capitalista
y Guerra • Asociación Paz Ahora • Colectivos
de Jóvenes Comunistas • Comité de Solidaridad
con la Causa Árabe • Corriente Roja • Cristianos
de Base de Madrid • Cristianos por el Socialismo •
En Lucha • Iniciativa Comunista • Izquierda Anticapitalista
• Izquierda Republicana • Izquierda
Unida de la Comunidad de Madrid • Juventud Comunista
de España (Marxista-Leninista) • Partido Comunista
de España • Partido Comunista de España
(Marxista-Leninista) • Partido Comunista de los Pueblos
de España • Partido Humanista • Plataforma
de Ciudadanos por la República • Republicanos
Zona Sur de Madrid • SODEPAZ • Unión de
Juventudes Comunistas de España • Unión
Proletaria • Vía Democrática •
Adhesiones: plataforma.afganistan@yahoo.es
[arriba]

|